EL PODER SANADOR DE LOS SUEÑOS REALIZADOS



            Cuando ponemos nuestra mirada en un sueño, más allá de las meras necesidades de un ego desempoderado, nos parece una lejana estrella en el inmenso firmamento. Lo sentimos muy cerca, lógico pues vive e n nuestro corazón, y a la vez inalcanzable, esta última sensación es porque aún no lo hemos descendido a nuestra mente, a nuestro plano de realización. Para “descender un sueño" es necesario antes prepararle una pista de aterrizaje en nuestra mente, ello conlleva superar unas cuantas creencias limitantes sobre la vida y sobre nosotros mismos, es el primer regalo que nos da un sueño: nos amplia la idea de vida. Este “ensanchamiento” puede traer grandes sorpresas como curarse de una enfermedad diagnosticada de “terminal”. Eso le ocurrió a Randolph Westphal cuando decidió colocar su vida por delante del diagnóstico recibido y poner en marcha su gran sueño: recorrer el mundo en bicicleta. Se percató de que no le estaba enviando mensajes positivos a su cuerpo, para resolver este problema decidió que la mejor forma de que su cuerpo los recibiera era procurar ser feliz y … ¡ qué puede haber que haga más feliz que cumplir un viejo sueño ¡
            Randolph vendió todas sus cosas, cogió a sus dos perros y empezó a recorrer el camino que su corazón  le desvelaba. Sentía una enorme sensación de libertad, en sus propias palabras: “yo dominaba mi vida. Mi cuerpo ya no recibía malos mensajes”.
     Ya han pasado 24 años desde que empezó su gran aventura, el cáncer no pudo con él. Ahora, cuando llega a una ciudad busca a los medios de comunicación, para explicar el poder sanador que tiene el llevar la vida que realmente anhela tu corazón y no la que ha sido programada en la mente.
            Los sueños no sólo nos dan alegría, sino que nos ponen en contacto con nuestra propia sabiduría interior, incluso la que sabe cómo curarnos de cualquier cosa. Ir más allá de un diagnostico que te “vaticina” la muerte requiere de algo más que razonamientos, implica un cambio de rumbo. La dirección que marca un sueño cuenta con el poder y la sabiduría de nuestro corazón, algo que está más allá de cualquier medicina; darse cuenta de esto implica nada menos que el sentirnos el capitán de nuestra vida. Una sensación que vive Randolph, pero dejemos que sea el mismo quien nos la explique:

Entrevista en “La Contra” de “La Vanguardia” realizada por Víctor M. Amela el  28 de julio del 2012

Randolph Westphal, que ha dado cinco vueltas al mundo en bicicleta

   Tengo 54 años. Nací en Frankfurt (Alemania) y vivo pedaleando por el mundo desde hace 24 años. Fui técnico informático. Tuve cáncer y los médicos me daban por muerto. Soy soltero y vivo con dos perros, Nanuk y Chinuk. Soy socialista. Creo en Dios, no en las iglesias



¡Llamativa bicicleta!
Cargo tienda de campaña, ropa, cubiertos, lo básico... Ah, y un carrito para mis dos perros esquimales.

¿De dónde viene usted?
De Alemania, Suiza, Italia... y me dirigía a Grecia, pero los alemanes no somos bien vistos allí y me he desviado a Barcelona.

¿Y adónde irá después?
Zaragoza, Burgos, Pamplona, París, Moscú.

¡Toma!
Vivo pedaleando por el ancho mundo.

¿Desde cuándo?
Desde hace 24 años. ¡Ya llevo 197.700 kilómetros pedaleados!

¿A santo de qué?
¡Me lo pide el cuerpo! Hacer esto me hace feliz. Siempre lo soñé. Y, haciéndolo, aprovecho para dar ánimos con mi ejemplo.

¿Dar ánimos a quién?
A enfermos de cáncer. Yo padecí un melanoma maligno, me dijeron que moriría. A los 28 años me diagnosticaron un melanoma en el costado y me operaron, mire, mire...

¡Uf, menudo costurón!
Estaba todo por dentro. Me operaron rápido, pero células malignas se habían extendido al sistema linfático. El médico me dijo que viviría de seis meses a seis años.

¿Cómo reaccionó usted?
Rompí a llorar. ¿Por qué me pasaba esto a mí, si ni fumaba, ni bebía, jugaba al fútbol y al tenis, comía bien y me cuidaba mucho?

Ya.
Tras la conmoción, revisé mi vida y fui consciente de que estaba dándome mala vida.

¿En qué sentido?
Hacía a disgusto mi trabajo de técnico informático, vivía estresado, con un estrés negativo, nada creativo ni gratificante: ¡mi cuerpo recibía negatividad día tras día!

¿Y cree que eso influyó en su cáncer?
Llegué a ese convencimiento. Los médicos me lo negaban. ¡Hoy ya no lo niegan tanto!

¿Y qué hizo usted?
Acepté íntimamente que mi cáncer iba conmigo, que yo era yo con mi cáncer, y me relajé: ¡aquí estábamos los dos, juntos y vivos!

Pero con sentencia de muerte...
La incumplí: decidí que viviría cada minuto, que enviaría mensajes positivos a mi cuerpo día a día, sin pensar en morir. Y para eso tenía que hacer cosas que me gustasen.

¿Ir en bicicleta?
¡Sí! Me largué a los Alpes suizos con mi bicicleta y mi perro: rodé 3.500 kilómetros durante siete semanas. ¡Fue fabuloso! Y seguí haciendo lo que me apetecía, seguí... Y entendí que eso era vivir. Y así pasó un año.

¿Qué decían sus médicos?
Tuve que someterme durante meses a pequeñas cirugías, pero ya dominaba mi vida. Mi cuerpo ya no recibía malos mensajes... Y yo ya había aprendido qué debía hacer.

¿Qué?
Vendí todas mis cosas en Alemania, me subí a la bicicleta y, con mis dos perros, empecé a recorrer el mundo. Empecé por Canadá, en invierno. ¡Me gusta mucho el frío!
  
¿Y eso?
Mis perros tiran de mí en la nieve dura. Me encantan los espacios abiertos, la naturaleza salvaje. Eso sí, cuando llego a una ciudad, me acerco a los medios de comunicación.

¿Para qué?
En Canadá conté mi historia, la leyó un médico y me localizó y me rogó que hablase con sus pacientes. "¿Y qué les digo?", pregunté. "Lo que haces", contestó. "¡Vivir!", le dije: "Me gusta vivir". "¡Pues cuenta eso!".

¿Y lo contó?
Ante pacientes de cáncer y periodistas. Acabaron llorando. Entendí que mi experiencia podía ayudar a otros..., y eso hago.

¿Qué le dice a un paciente por cáncer?
Siéntete libre en tu mente. Haz lo que sueñes, haz lo que quieras. ¿¡Qué importa una enfermedad si tú estás bien!? Las mujeres suelen ser más fuertes que los hombres...

¿Y qué les diría a los familiares?
Me ha beneficiado no tener familia, que solloza a tu lado haciéndote sentir que vas a palmarla... ¡La conmiseración no ayuda nada!

¿Y en quién se apoya?
En mi cabeza, mi corazón y mis perros. Les doy cariño y me lo devuelven multiplicado.

¿Y no le convendría una mujer al lado?
Me diría adónde tenemos que ir. ¡No, no! Decido yo solo. Añoro algún amor, Susan..., pero ¡no pudo ser! Prefiero viajar solo.

¿Qué lugar le ha gustado menos?
Italia: bella naturaleza, pero estropeada por los italianos, descuidados, poco pulcros, con las calles sucias... Si he sobrevivido a Italia, ¡puedo sobrevivir a todo! Tal como lo pienso lo digo, no me importa.

¿Y Barcelona..., qué? Glups.
Me disgustan las grandes ciudades, ¡pero Barcelona está bien!: calles amplias, rectas, buenas perspectivas, mucho cielo, y gente muy afable y cordial.

¿Ha padecido algún accidente?
Un camión me atropelló en Argentina y mató a uno de mis perros. Tras dos años en silla de ruedas, casi desahuciado... ¡conseguí volver a rodar en bicicleta!

Habrá que condecorarle a usted por su tenacidad.
Me gusta esforzarme, ¡adoro cansarme! Agotarme me hace sentirme bien.

¿Qué lugar le ha complacido más?
Siberia y Alaska, por sus amplias extensiones y su frío gélido.

¿Qué opinan hoy sus médicos?
"¡Milagro!", dicen. Yo solamente les explico que vivir es más difícil que dejarse morir. Y que yo prefiero lo difícil.

                                                                       'Globecycle'
        
    El hombre deja la bicicleta custodiada y sube a la redacción del diario. Le atiende la colega Margarita Puig, a la que le explica esto: "Me llaman Globecycle, llevo cinco vueltas al mundo en bicicleta y quiero contar mi historia". Margarita me envía su contacto, en un hotel de Barcelona: el ciclista se aloja gratis en hoteles -¡él y sus dos perros!-, que le aceptan porque valoran su aventura y su misión. Converso con él, concluyo que su historia podría inspirar a alguien, y por eso la publico. Es un hombre serio, robusto, vigoroso, con determinación en la mirada. Me enseña una cicatriz similar al mordisco de un tiburón en el costado derecho. Cuenta sus cosas en randy@randolph-westphal.de.


    Si te apetece saber más sobre las ventajas de encarnar nuestros sueños y sobre cómo empezar a ponerlos en marcha, encontrarás más detalles en el siguiente link:
  
  
  

LARY LEÓN, UN EJEMPLO PARA APRENDER A SENTIRSE MÁS ALLÁ DE LAS LIMITACIONES


           Para salir de los más enrevesados enredos es conveniente tener presente tres cosas: dónde me encuentro-el punto de partida-, a dónde quiero llegar-sentir en todo momento el horizonte al que apuntamos disipa la neblina más espesa- e ir en busca de nuestra fuerza interior, que además de propulsarnos da sentido a nuestro camino. Con estos tres “ingredientes” cualquier ovillo se desenreda o se rompe.


            Lary León nació con un gran enredo para ella y su familia: vino al mundo sin brazos y con solo una pierna. Sin embargo, eso no les amilanó, tuvieron presente en todo momento los tres ingredientes anteriores, y con el horizonte puesto en que Lary pudiese desplegar una vida plena iniciaron un camino de grandes sorpresas para su entorno y para una sociedad que ignora que una limitación física no tiene porqué limitar a la esencia que todos somos. Lary empezó a verter esa esencia en su sonrisa y a convertirla en amor por la vida. El tercer ingrediente, la fuerza interior en marcha, le ha llevado a descubrir la belleza en su situación, imaginando ser y de alguna manera encarnando, según sus propias palabras, a una sirena: “mis muñones son aletas y mi única pierna la cola de la sirena”. Si crees que esto es puro conformismo, te invito a escucharla en la siguiente entrevista:


            ¿Qué te parece …? ¿Por qué una persona  puede expresar con tanta facilidad su fuerza interior y otras no …?  Suponiendo que Lary lo tenga como un don, ¿qué pasa con los que no nacen con él?, ¿no debería ser una prioridad educativa enseñar a conectar con nuestra esencia en todo moment, para poder así no quedar encerrados en nuestras limitaciones? Para ello es necesario que en las escuelas y en las casas hablemos de nuestro mundo interior y su riqueza, más allá de lo que pueda decir una determinada cultura, nuestra esencia está por encima de todas las creencias.
            El primer problema que nos viene a la mente, para conseguir llevar a cabo este ambicioso proyecto, es nuestra propia falta de preparación como educadores para conectar con nuestra esencia y luego explicar el cómo hacerlo. Por eso, es necesario que antes vayamos aprendiendo nosotros. ¿Te parece muy difícil …? Cuando las fuerzas flaquean no hay nada como un buen ejemplo de vida; te dejo para animarte con el de Lary, quien nos desvela el secreto de su sonrisa en la siguiente entrevista que Ima Sanchís le hizo en la sección de “La Contra” de la “Vanguardia”. ¡Felices encuentros con tu esencia!


Tengo 39 años. Nací en Guadalajara y vivo en Madrid con Xabi desde hace 18 años. Licenciada en Periodismo, dirijo un programa de televisión. El mundo y el día a día se mueven por las personas, así que creo en ellas y no en los partidos; y en la reencarnación y en el destino


¿Cuántas veces se ha reencarnado?
Unas cuantas, pero creo que esta es la última. Míreme…
Todos nacemos de una manera determinada para traer algo, enseñar algo y aprender algo. Yo nací sin brazos y sin una pierna y he venido al mundo para sonreír, para enseñar a otras personas que lo importante es lo que llevamos dentro.

Es un gran destino.
Yo no creo en las discapacidades, todos somos capaces de algo. Me siento una privilegiada porque he descubierto para qué sirvo y lo disfruto: llevo felicidad a los niños enfermos que están ingresados en los hospitales y consuelo a sus familias…
Y tengo claro que en otra vida fui sirena.

¿Una sirena?
Los muñones son mis aletas, y mi única pierna, mi cola de sirena. Crecí con esa fantasía, quizá por darle una explicación a la forma de mi cuerpo o porque desde que me bañé la primera vez en el mar, a los seis meses, sentí que el agua era el origen de mi existencia.

Hábleme del día que llegó al mundo.
Nadie sospechaba cómo era, entonces no se estilaban las ecografías. Fui una sorpresa para mi padre y para los médicos, que no sabían qué hacer conmigo, y sigo siendo una sorpresa para muchas personas.

¿Cómo reaccionaron sus padres?
Mi padre, el primero en verme, se quedó paralizado, pero gracias a él todo evolucionó. Buscó los mejores médicos para que todo fluyera y pudiéramos seguir adelante.

¿Su madre?
Pasaron días y nadie le enseñaba su hija porque no sabían si saldría adelante. Estaba muy nerviosa, pero cuando por fin me vio dijo: "¡Pero si eres la cosa más linda de este mundo! ¿Cómo no iba yo a venir a buscarte?". Las enfermeras rompieron a llorar.

¿Sus hermanos?
Con autenticidad. Pero Joaquín, que tenía 14 años, el más tímido, el mayor de los cinco, me quiso desde el primer momento. "Pajarito sin alas", me llamaba.

¿Y a partir de ahí?
Coraje y normalidad. Yo también traje algo de serie, tenía ganas de ser independiente y alegría, les pedía que me dejasen caer y escribir con el pie. Formamos un equipo perfecto, y ese es el secreto de mi infancia.

  ¿Feliz?
Muy feliz a pesar de todas las operaciones, porque nací con el limbo invertido, la cadera no se sujetaba y tuvieron que poner-me prótesis que dieron muchos problemas.

¿Le pusieron brazos ortopédicos?
Sí, hasta que a los 10 años conseguí convencerles de que no quería llevarlos. Me defiendo mucho mejor sin ellos; pesaban muchísimo y me ocasionaban rozaduras.

¿Cómo fue el colegio?
Me lo pasé pipa. No hubo ningún problema porque escribía con los brazos ortopédicos, con los muñones y con el pie; y lo que podía ser una dificultad era una ventaja porque todas las niñas intentaban hacer lo que yo.

Entonces, algo de maga tiene.
Se trata de buscar lo positivo a lo que tenemos y a lo que no tenemos. Con la risa, con la magia y con la inocencia de los niños no tuve ningún problema.

A veces son crueles.
Te sueltan lo primero que les viene, pero me encanta. Todos me preguntan: "¿Por qué no tienes brazos?" y "¿cómo comes?...". Se lo cuento y se olvidan de que no tengo brazos.

Antes, a los diferentes se los escondía.
Cierto. Mis padres no lo hacían. La gente se paraba a mirar, se santiguaba. Yo lo veía como un juego, y para que mis padres vieran que no me influía, saludaba con el pie o con los muñones, y eso también transforma la reacción de la gente.

No todo debió de ser tan bonito.
Hay morbo, pero con tenerlo claro y pensar que quien no lo hace mejor es porque no sabe, el resto se suaviza con una sonrisa y la actitud.

Es usted una caja de sorpresas.
No tiene tanta importancia. La mía no es una historia de superación porque yo he nacido así, no he superado nada. En la universidad todo el mundo se copiaba mis apuntes, tengo una letra bonita.

¿Cómo fue la universidad?
Bien. Creo que como uno se sienta hace sentir a los demás. De niña quería ser locutora de radio y lo conseguí. Y ahora, dirigir el canal de televisión para niños hospitalizados es un lujo, porque tiene mucho que ver con mi infancia. Puedo darles lo que yo no tuve.

¿Qué se lleva de ellos?
La maravilla de la esperanza y la inocencia.

¿Temía no encontrar pareja?
Nunca me lo planteé, me dejaba fluir y siempre he tenido un montón de amigos. En realidad, en la vida todo tiene sentido; hasta el médico que le dijo a mi madre que yo pasaría mi vida en una silla de ruedas, porque les empujó a luchar.

¿Qué ha sido lo difícil?
Todavía no me lo he encontrado. De pequeña veía que las niñas no eran como yo, pero no me sentía ni menos ni más, sabía sacar ventajas de mis diferencias: si me cansaba de hacer los deberes con los muñones, los hacía con el pie. La vida es como un juego.

Buena filosofía.
No quiero ir de happy flowers, pero es que he tenido la suerte de nacer así. Me gusta que alguien me vea y se diga: "Si esta está sonriendo, ¿por qué no voy a sonreír yo?".


   Si te ha sabido a poco la entrevista, te invito a escucharla en otra, esta vez radiofónica. Oír su voz es otra manera de sentir su esencia, disfruta de su aroma haciendo clic en lo siguiente:

    
    
     

HACIA UNA CIENCIA CON CORAZÓN: DEL “RASCACIELOS” A UN VERDADERO HOGAR

Un hogar permite ver la vida
sintiéndose acogido
 
    Nuestro edifico científico, diseñado con los planos del mecanicismo y el materialismo, ha parcelado el conocimiento en aras de un mayor rigor. La falta de comunicación entre los diversos campos, sazonada con la prepotencia de una cultura que se ha creído la más científica, ha ocasionado que en el cuerpo del conocimiento los órganos hayan olvidado que su función no tiene sentido sino en armonía y colaboración entre ellos. Esto provoca un alza de los costos de la investigación y una baja de eficacia; imaginemos un cuerpo humano en el que los órganos disminuyen, poco a poco, la comunicación entre sí, si esto continuase indefinidamente se llegaría al ansiado rigor del cientifismo imperante, pero sería un “rigor mortis”.

            La base del edificio mecanicista es la física, sobre sus leyes se han ido construyendo pisos y más pisos, creyendo que la altura del edificio era lo que le hacía eficaz y confiando en la solidez de los cimientos. Pero he aquí, que hacia principios del siglo XX nace una rama de la física- la cuántica- que hace tambalear la base del edificio. Los acomodados “científicos” deciden en su mayoría ignorar en sus respectivos campos el gran cambio de mirada y actúan pensando en los antiguos cimientos. Los rebeldes, ante el descomunal tamaño de la construcción y viéndose incapaces de cambiar al estamento, deciden en su mayor parte irse a un nuevo territorio en el que poder crear una casa común en la que todos se puedan comunicar abiertamente, en la que las teorías científicas no se confundan con la verdad, en la que cada uno es fuente en potencia de nuevos conocimientos, en la que una cultura no prevalece sobre la otra, en la que todos se sienten en familia, en definitiva, un hogar.
            Integrar es una función del corazón, porque conoce y reconoce a todas las partes; una ciencia nutrida desde él es una oportunidad para un auténtico progreso de toda la humanidad.  ¿Cómo empezar …?  Necesitamos ante todo una nueva casa en la pueda llevarse a cabo esta integración ¡Qué mejor modelo a seguir en su creación  que el propio cuerpo humano! En los nuevos paradigmas cada vez se le va dando mayor papel biológico y de conciencia al corazón. Los físicos son unos  expertos en meter sus narices fuera de sus campo y por lo tanto idóneos para iniciar una labor de integración del conocimiento, su función de base del “rascacielos” que les ha otorgado el cientifismo les facilita el camino. Te invito a leer las palabras de uno de ellos, Patrick Drouot, hablando de interesantes descubrimientos sobre el corazón y a imaginar, desde el ejemplo del cuerpo humano, cómo podría construirse  un hogar  para una ciencia guiada por la melodía del corazón.
          

"La melodía que emite el corazón es preciosa"
        -Patrick Drouot, doctor en Ciencias Físicas-

Entrevista de Ima Sanchís para “La Contra” de “La Vanguardia”  19-3-2012


66 años. Nací en Estrasburgo y vivo en París. Casado, dos hijos. Mi tesis versó sobre la naturaleza del tiempo en la física cuántica. El mundo necesita una visión mucho más amplia que la derecha o la izquierda. El universo es un organismo vivo y complejo. Todo es inteligente.

Tengo mucho que contarle.

Bien.
Desde el renacimiento considerábamos el tiempo algo constante, unidireccional e irreversible, pero hemos empezado a entender que el tiempo posee una densidad.

Se me escapa el concepto de densidad temporal.
Imagine que el transcurrir del tiempo es como si uno abre más o menos el grifo y el agua (el tiempo) corre más o menos. En los últimos diez años esa densidad se está acelerando, se observa en los relojes atómicos.

Entendido.
Se sospecha que una estructura cultural (las reglas y valores que rigen las finanzas, o la salud, o las empresas...) es una inteligencia que evoluciona por sí misma, y que la inteligencia humana evoluciona menos rápidamente que dichas estructuras. Esa es la razón por la cual ya no se entienden los problemas actuales. Hace 50 años el mundo era muchísimo menos complejo.

Y la causa es la aceleración de la densidad temporal.
Sí. Hace unos diez años empezamos a darnos cuenta de que algunas herramientas financieras, del mundo de la salud, o de la empresa..., empezaban a no funcionar.

Póngame un ejemplo.
Un estudio del Ministerio de la Salud de Francia que analizaba la evolución de 25 tipos de cáncer en los últimos 20 años reveló que 19 se habían disparado de manera anómala. El cáncer de próstata en los hombres ha aumentado casi un 300%. Conocemos las causas, decía el estudio, pero debe haber algunos factores más que desconocemos.
...
Como asesor de eurodiputados y diversas empresas podría ponerle muchos ejemplos que creemos que están relacionados con la aceleración de la densidad temporal, por eso he dedicado diez años a estudiarlo.

¿Y?
Así surgió la teoría del pensamiento integral (hemos de cambiar nuestra forma de pensar, de forma que trascienda los límites comúnmente admitidos de nuestras conexiones neuronales) y llegué al fenómeno de coherencia neurocardiovascular.

Cuénteme.
He leído su entrevista a Annie Marquier (La Contra del 14 de marzo) y sus planteamientos son correctos: el cerebro del corazón es el que toma las decisiones... Pero ¿por qué?

...
El inventor del reloj de pared fue un holandés llamado Huygens. Cada día le daba cuerda a sus relojes y comprobó que al cabo de un rato y en un tiempo aleatorio todos se sincronizaban con un reloj en concreto.

El más grande.
Sí, lo que en ciencia se llama el fenómeno de arrastre. Pues bien, el mayor reloj biocorporal del cuerpo humano es el corazón. Ahora le explicaré lo que es la coherencia: Ima está en coherencia cuando escribe un artículo y todo fluye, y está en incoherencia cuando tarda una barbaridad en acabar su artículo, está agotada y nerviosa.
   
Entendido.
En ciencia un sistema coherente es un sistema que consume poca energía para un máximo rendimiento, y es incoherente cuando se traga cien litros de gasolina para recorrer un kilómetro. El corazón emite señales eléctricas que se pueden ver en una gráfica sinusoide. Pero nunca se había medido la tasa de variabilidad cardiaca.
 
Eso me lo tendrá que explicar.
Es una gráfica que muestra la ondulación de las señales eléctricas del corazón. En la inmensa mayoría de la gente es muy irregular. Pero si la altura de las curvas se repite de forma regular la persona está en estado de coherencia. El corazón manda esta señal, que es como un lenguaje, al neocórtex.

El cerebro superior.
Sí, y él lo va transmitiendo a todos los relojes secundarios del cuerpo: el sistema nervioso central, el sistema hormonal, etcétera. Desde los primeros estudios empezamos a entender varias cosas.

Nada mejor que estar en coherencia.
Eso es: cuando una persona está en coherencia es eficiente; cuando está en incoherencia y va hacia un estado de coherencia van desapareciendo cefaleas, reumas, las heridas cicatrizan más rápido e incluso vimos varias curaciones de cánceres.

Es como una novela.
Si yo fuera un sanador, le diría: respire a través del corazón sentimientos de amor y autoestima, promueva los pensamientos positivos, que, por cierto, generan trenes de ondas eléctricas.

Pero es un físico.
Por tanto, me dije: una señal eléctrica es una frecuencia que mediante una ecuación se puede transformar en longitud de onda, así que he creado un sonido que reproduce en longitud de onda exactamente la tasa coherente de variabilidad cardiaca.

¿Y a qué suena un corazón coherente?
Es precioso. Escuchar durante cinco minutos esa melodía pone en estado de coherencia nuestro corazón, es lo que yo llamo una reestructuración neurocardiovascular.

¿Han experimentado con ese sonido?
Sí, en el campo de la empresa, la medicina y el deporte de élite, con excelentes resultados, sobre todo en cuanto a fluidez neuronal. El ser humano tiene posibilidades increíbles, pero estamos limitados por un modelo racional que nos ahoga.


El amor y el universo
                         
Fue durante años profesor en la Sorbona y en el departamento de Psiquiatría de la Universidad de Kansas City, ahora imparte cursos en la escuela de Altos Estudios Comerciales de París. Explica con entusiasmo sus investigaciones iniciadas en el 2002: cómo un sonido que reproduce en longitud de onda la tasa de coherencia de la variabilidad cardiaca puede optimizar nuestra mente y nuestra salud, teoría que explica en La revolución del pensamiento integral(Luciérnaga) y que expuso en el simposio La evolución de la conciencia, organizado por Pilar Basté en CosmoCaixa. "Creo que todo está vivo en el universo, en el que hay vibraciones fundamentales, y el amor forma parte de ellas".

DE ENVENENADOR INCONSCIENTE A SANADOR CONSCIENTE, UN EJEMPLO A SEGUIR: JOSEP PÀMIES

      Durante años Josep creyó que nutría a las personas con su trabajo de agricultor y que era “autónomo”, que nadie le decía lo que tenía que hacer. Pero la vida le descubrió, para su sorpresa, que no sólo no eran tan nutritivas sus verduras y frutas como él pensaba, sino que además llevaban venenos de acción lenta y que, ¡para colmo!, estaba sirviendo a unos intereses económicos ajenos a su sentir. ¡Un duro mazazo para alguien que siente el servicio a los demás en su corazón!
    Josep decidió no quedarse en la victima y dejar de hacer de correa de transmisión de unos intereses económicos que le repugnaban. El mundo empezó a habitar en su corazón y su mente inició el camino de una nueva educación alimentaria y medicinal. Como muchos, continúa su instrucción a la vez que enseña; esto lo tiene muy en cuenta cuando las personas acuden a él en busca de ayuda, su actuación es a la vez  desde la fuerza del corazón y desde la humildad del ego. Por eso, escucharle es aprender y también ilusionarse con un futuro diferente. A veces, ante tanta injusticia, se le escapa un exabrupto, pero lejos de molestar hace como esa pizca de picante que consigue que la comida sea más digestible.
    Desde la humanidad que le caracteriza no le importa reconocer los puntos donde se encuentra atascado, tiene el valor de los maestros que son capaces de reconocer sus errores ante sus alumnos, porque les importa más aprender juntos que su autoridad como profesor. Miles de personas se benefician de su labor como maestro-alumno, gracias Josep por hacer, en el sentido hipocrático de la palabra, de tu discurso un alimento y, en el sentido de Gandhi, por dar ejemplo con tu propia vida.
            Te invito, querido lector, a disfrutar directamente de la “comida” de Josep con un primer plato; una entrevista en “La Contra” de “La Vanguardia”

“Menos flores de balcón y más plantas medicinales”

Josep Pàmies, payés, impulsor del movimiento Dulce Revolución

“La Contra”  de “La Vanguardia”  IMA SANCHÍS  - 06/10/2010

62 años. Soy de Balaguer. Casado, 2 hijos y casi ya 2 nietas. Mi aspiración es el socialismo, no lo que conocemos, y la autogestión e independencia de mi país, Catalunya, aunque sea en castellano: lo esencial es entenderse. Creo en algo que nos trasciende, pero no en las religiones


¿Qué le ha enseñado la tierra? 

Todo. La tierra es el origen, y por tanto cuando no la he escuchado me he perjudicado a mí mismo y a mis tierras. Cuando por fin comprendí que era un ser vivo y la he tratado como tal, han mejorado mis ingresos, mi salud y la de mis hijos. 

¿Fue presa de la revolución verde? 

Sí, de la imposición de técnicas de cultivo superintensivo mediante abonos químicos, pesticidas, fungicidas... 

Y contra ella ideó la Dulce Revolución. 

Dulce, porque con violencia no se va a ninguna parte, y dulce, también, en honor a la planta que a mí me despertó. 

La dulce stevia. 

Mi vida y mis tierras eran un desastre, ya no producían. Utilizaba todos los insecticidas, fungicidas, bactericidas y antibióticos legales en aquellos momentos (hoy ya muchos ilegales). Decidí investigar y puse la palabra de mi proveedor, Monsanto, en internet. 

¿Qué halló? 

Una asociación de padres de niños diabéticos muertos en EE. UU. que luchaba contra Monsanto para que prohibieran el aspartamo (de su propiedad) y legalizaran la stevia, un edulcorante natural, que consumida en fresco o en seco podía haber solucionado la vida de aquellos niños. 

Y su rebeldía consistió en cultivarla. 

Durante diez años he regalado miles de plantas, con la sorpresa de que muchos diabéticos reducían así la toma de insulina. Entendí que detrás de muchas prohibiciones en Europa y en el mundo hay intereses económicos, precisamente los mismos que han hecho posible esta agricultura industrial. ... Investigué más a fondo el comportamiento de la industria farmacéutica, la que me vendía los productos para rociar mis plantas, y quedé horrorizado. 

Y nació un activista. 

Si comemos lo que nos da la naturaleza sin rociar químicamente, podemos volver a la salud, lo he experimentado en mi cuerpo. 

No habrá sido un proceso sencillo. 

Para desintoxicar la tierra necesitas años. Si las universidades se pusieran del lado de la agricultura ecológica y nos asesoraran, en quince años todo el mundo podría cultivar una agricultura superrentable y productiva, más que la actual, sin gastos añadidos de semillas y tratamientos. 

La comida ecológica resulta muy cara. 

Hay que suprimir intermediación. Si un fin de semana al mes haces el esfuerzo de desplazarte donde están los ganaderos y agricultores ecológicos, el precio está muy ajustado y la comida es de calidad. 

Buena idea. 

Y si usáramos las plantas medicinales que nuestro entorno nos da, mejoraría de forma radical nuestra salud, y el presupuesto sanitario público bajaría a la mitad en diez años. 

¿Cuál es el problema de las plantas medicinales? 

Algunos tesoros para la salud son ilegales y la ley de Etiquetaje impide etiquetar con sus propiedades las plantas medicinales, pero pueden poner el extracto de una planta en un yogur y decir que es bueno para regular el colesterol, o añadir omega 3 a la leche estrujando sardinas. La ley de Etiquetaje se ha hecho a favor de las grandes industrias alimentarias. 

Lácteos y aguas minerales cantan sus virtudes. 

Tienen excepciones de lujo. Nosotros reivindicamos el derecho de poder etiquetar las plantas medicinales con sus demostradísimas propiedades. 

... Un saber que se está perdiendo. 

Por eso hemos nombrado catedráticos de la naturaleza a los abuelos que todavía guardan conocimientos y estamos recogiendo su sabiduría de autocuración, valores que hay que reincorporar a la sociedad urbana. 

¿Cómo? 

Con balcones de salud: en lugar de tener sólo flores, hay que tener las plantas medicinales necesarias como botiquín de primeros auxilios: tomillo, romero, salvia, orégano. 

Cuénteme. 

Por ejemplo, una infusión de tomillo (bactericida) con la flor de saúco (expectorante) y stevia (antioxidante y edulcorante) es extraordinaria contra los resfriados. El romero, el ginseng natural mediterráneo, es potenciador de la energía; y la salvia, para la buena circulación de la sangre. Pero tampoco renunciamos a las plantas tropicales. 

Interesante. 

La kalanchoe, por ejemplo, un antitumoral muy potente y con resultados pasmosos. Es un crimen que el sistema sanitario no se empape de este conocimiento. 

¿Y prohíben su venta? 

Aunque demuestres que su uso es milenario en otras zonas del planeta, tienes que presentar estudios millonarios. Hace ocho años que una asociación, que ha podido pagar esos estudios, intenta legalizar la stevia. Se ha sumado Coca-Cola, que ha patentado la stevia para 24 aplicaciones alimentarias. 

Entonces se legalizará. 

La autosuficiencia de las semillas está desapareciendo a través de híbridos y transgénicos. Las mismas multinacionales que los producen han hecho un túnel de congelado en Svalbard, Suecia, para conservar 5 millones de semillas autóctonas por si viene un desastre: el desastre que están provocando ellas. Las semillas no tienen que estar congeladas, sino en los campos cultivándose. 

                                Desobediencia civil
Lleva la agricultura en la sangre (cuatro generaciones); a los 16 ya trabajaba la tierra (cultivo de hojas y flores comestibles). Dedica parte de su tiempo a la Dulce Revolución (dulcerevolucion. com), asociación sin ánimo de lucro que estudia y promueve las plantas medicinales (algunas prohibidas) vinculada al Slow Food, movimiento mundial que defiende una alimentación meditada, ecológica y sana. Pàmies lleva diez años cultivando más de treinta plantas medicinales, entre ellas la stevia, emblema de su resistencia contra lo antinatural, que regula los niveles de glucosa e insulina en sangre. Un potente edulcorante natural que ha chocado con la industria productora de edulcorantes sintéticos. 




   De viva voz

 ¿Te agrada el espíritu de guerrero de la paz de Josep? ¿Te gustaría sentirlo de viva voz …?  Pues ahí va el segundo plato: una entrevista que le hizo el equipo de “La caja de Pandora”, un grupo de personas que están haciendo una gran labor en expandir el conocimiento de una forma gratuita por la red, permitiendo que los congresos, conferencias y talleres lleguen hasta el más remoto lugar de nuestra querida Tierra, gracias por tan noble y altruista labor


Entrevista a Josep Pàmies from La Caja de Pandora on Vimeo.


   Y DE POSTRE …

      Tras sentir a Josep puede que nos haya entrado ganas de probar su “dulce revolución”, de documentarnos, de saber como mejorar nuestra salud, de desembarazarnos de determinadas dolencias, de saber cómo conseguir esas plantas maravillosas …  He reservado este plato, el acercarse a su labor diaria y al de todas las personas que trabajan con él, como postre. Acomódate y prepárate a navegar por su “Dulce Revolución”, ¡qué aproveche!, por cierto, con este postre no tienes que tener miedo a enfermar  ni a engordar, puedes comer hasta saciarte …



   ¿TE APETECE UN CAFÉ…?

       El café con Stevia, por supuesto. Te invito a escuchar a Pàmies hablando de  farmacéuticas que dan gratis sus productos y con los cuales  logran además éxitos increíbles.¡Josep hablando bien de unas farmacéuticas! Estas empresas pertenecen a la mayor multinacional del planeta: “La Naturaleza”



“DE LA CUNA A LA CUNA”: UN FUTURO, YA PRESENTE, LLENO DE SENTIDO

  
    Michael Braungart y William McDonough han escrito un libro que si fuese de texto en nuestras escuelas sería una auténtica revolución del conocimiento. Desde la sabiduría de crear una  tecnología inspirada en la naturaleza y sin renunciar al genio de lo artificial, nos presentan un futuro lleno de abundancia e ilusiones. Pero no pensemos que son simples soñadores, sus logros ya están esparcidos por el mundo, integran en sus vidas a Sancho y a Quijote, algo que nuestra sociedad tenía pendiente.
   Forman un equipo apasionado: William es arquitecto y Michael químico. Ambos elevan una octava las notas de sus respectivos campos y nos ofrecen una melodía que nada tiene que ver con la información sesgada y dramática de los “grandes medios” de “información”. Un futuro diferente es posible, basta sentir las obras, imaginación y pasión de estos “arquitectos” de una nueva sociedad.
    Te invito ahora a conocer a Michael en una entrevista que LLuís Amiguet le hace en ”La Contra” de “La Vanguardia”, prepárate a vivir un futuro lleno de posibilidades, sin crisis económicas, en armonía con la naturaleza… ¿te parece imposible…? Eso es que todavía no conoces a Michael y a Williams…


"Debemos ser como árboles que al vivir limpian la tierra"
 Michael Braungart, químico; cocreador del ciclo ‘cradle to cradle’ (de la cuna a la cuna)
Entrevista realizada el 10-1-2012

Tengo 54 años: los casados ganamos un kilo al año, así que voy a hacerme champú con esa grasita. Fui director para Europa de Greenpeace y fundé la agencia medioambiental de la RFA e investigo para el Gobierno holandés. He participado en SmartCity de Fira de Barcelona.

Sabe que España ha anunciado que será neutral en emisiones de carbono en el 2020?
 Algo había oído.
Pues eso es imposible. Sólo hay una manera de conseguirlo: que ustedes no existan. Que todos dejemos de respirar.
 ¿Morir para dejar de contaminar?
Ese es el sentimiento que propicia el ecologismo sostenible: te hacen sentir culpable de tirar de la cadena, de ir al lavabo, de lavarte los dientes... ¡y hasta de respirar!
 Pero hay que limitar el daño ecológico.
Para conformarnos con eso ya es demasiado tarde y ya somos demasiados. Ahora la única alternativa a la degradación del planeta y a nuestra ulterior destrucción no es ser menos humanos, sino ser más árboles.
 ¿En qué sentido?
Los árboles no son sostenibles: ¡Olvide la sostenibilidad, está superada! Los árboles al vivir limpian aire y agua. No son neutrales ni de emisiones cero. ¡Son positivos!
 ¿Cómo?
Ya no basta con contaminar poco o no contaminar: debemos repensar nuestras vidas para que nuestra actividad limpie y recupere el planeta y lo deje mejor que antes.
 ¿Podemos ser positivos como árboles?
Tenemos la técnica y los medios. Falta cambiar la mentalidad –que el objetivo deje de ser no ensuciar y pase a ser limpiar– y ponernos ya manos a la obra. Por ejemplo, proyectando edificios que limpien la tierra, el aire y el agua. Tenemos las técnicas.
Nuestras ciudades pueden ser
muy diferentes... 

 ¿Es posible?
¡Nosotros ya hemos empezado! Hemos diseñado vertederos y cloacas en Brasil que no es que no ensucien..., ¡es que limpian el agua y la tierra! Y edificios que mejoran el aire. Son viviendas que dejan el medio mejor de lo que estaba antes de que se construyeran.
 No parece tan fácil de lograr.
Insisto en que es cuestión de cambiar nuestros objetivos y nuestro marco mental. El problema es que hemos estado tan ocupados siendo menos malos que no hemos hecho nada aún por ser buenos con la tierra.
 Por ejemplo.
Se han fabricado alfombras más fáciles de reciclar, pero cancerígenas. ¿Sabe por qué?
 ¿Para decir que eran reciclables?
Porque deberían haberse hecho para mejorar el medio y se han hecho pensando en no dañarlo. Por eso, ahora debemos reinventarlo todo: detergentes, plásticos, alfombras, gomas... Los neumáticos, por ejemplo: están diseñados para durar cada vez más...
 ... Y así gastar y contaminar menos.
¡Error! Duran mucho más hoy que hace veinte años, pero si analiza por qué descubrirá que llevan 640 nuevos compuestos químicos de los que 487 son nocivos para nosotros, pero los inhalamos cada día en las calles. Y la prueba es que el asma va en aumento.
 ¿Qué propone?
Cambiar el chip. En vez de hacer ruedas para que duren más, fabriquémoslas para que vuelvan al ciclo orgánico cuando se gasten.
 ¿Y una nevera vieja?
¡Jamás debe ir al vertedero! ¡Tenemos que eliminar los basureros de nuestra mente! Cuando ya no funcione, debe volver a la fábrica. Todos sus componentes deben regresar a la tecnosfera para ser reutilizados.
 Desde luego, es más racional.
Ahora mismo usted se está comiendo este sofá: respira sus partículas y las absorbe por su piel. Así que debemos diseñar sofás comestibles y respirables y, tras su uso, se integrarán en el ciclo orgánico. Mire mi zapato.
 ¿Es cómodo?
¡Podría comérmelo! Cuando se calienta a alta temperatura, todo él se deconstruye en partes que se reintegran en el ciclo biológico: fibras vegetales, cuero... Y también compraremos calzado con data de caducidad.
 ¿Cómo?
Unos zapatos que duren hasta el 2020, y entonces los devuelves a fábrica, a cambio de de una parte de lo que pagaste por ellos, y allí los refabrican. Nada se tira. Todo debe usarse y reusarse y usarse y reusarse...
 ¿Adiós al consumo?
¡Adiós al consumo: viva el uso! Todo se reincorpora al ciclo biológico o a la tecnosfera. Que lo que quede del sofá o los zapatos ya inservibles acabe sirviendo como abono...
 ¿Siempre es posible?
¡Claro! Ya no compramos sillas de oficina, sino el uso de las sillas por un periodo para que después sean reaprovechadas en fábrica una y otra vez... ¡Nada se tira! En Alemania, reusar es un concepto en auge. ¡Ya no queremos ni basureros ni vertederos!
 Eso requiere esfuerzo reorganizativo.
Nos daría una ventaja competitiva decisiva sobre los productores baratos de los países emergentes, que fabrican sin ninguna preocupación por el medio. El Gobierno holandés nos financia la investigación sobre el paso del ciclo fábrica-consumo-vertedero al de fábrica-consumo-fábrica (cradle to cradle). Fíjese: ahora mismo tengo que ir al lavabo a desbeber y por eso me deprimo.
 ¿La próstata...?
Es que cada día eyectamos fosfatos y su exceso provoca leucemia en los niños. Por eso diseñamos una planta en Brasil que reutiliza el fosfato del váter en la agricultura.
 Pero, ¿es eficiente?, ¿es rentable?
Las españolas en su vida comen seis kilos de pintalabios. No es eficiente ni rentable, pero es efectivo. Como regalar flores. Lo efectivo es que dejemos de ser negativos y degradar el medio y empecemos a ser positivos y limpiarlo. No basta con vivir sin ensuciar: al vivir debemos limpiar.

No sea marciano
Si nos portamos como alienígenas con la Tierra, la Tierra nos tratará como a alienígenas y nos exterminará. Nuestro planeta está enfermo de un virus letal: somos nosotros, los humanos. Y, como todos los virus, cuando destruyamos al ser que infectamos, moriremos también con él. Ya es tarde para evitar dañarlo: hay que curarlo. Lo dice Braungart: "Dejemos de fabricar para el consumo y el vertedero y fabriquemos para el uso y la vuelta a la fábrica". Braungart aduce que este cambio salvador
es la tercera revolución industrial, junto con la producción de energía renovable en cada casa. Ambas serían el nuevo plan Marshall para volver a hacer crecer a toda Europa.

     Lo que Michel y Williams han hecho desde sus campos respectivos lo está haciendo desde la economía y la empresa una persona que resuena  con los mismos principios: Gunter Pauli, el artífice de la llamada “economía azul”. ¿Te apetece conocerle y saber  de sus trabajos? Lo puedes hacer en la siguiente dirección: http://nuevoparadigma12.blogspot.com/2011/11/gunter-pauli-un-economista-salido-de.html
        Si quieres seguir explorando en el tema “De la cuna a la cuna” puedes visitar la siguiente dirección, allí encontrarás un vídeo muy interesante:

“PROPONGO DEFINIR LA SALUD COMO UNA VIDA FELIZ”

Estas palabras son como un faro en la oscura noche de la guerra contra la enfermedad. Nuestro sistema médico se ha erguido como un ejército que se enfrenta a todas las dolencias, olvidando que eso convierte al cuerpo en el campo de batalla. Nuestra visión de enfrentarse y dominar a la naturaleza ha prevalecido sobre la de verla como una fuente de sabiduría.  La persona que pronunció las palabras que encabezan esta entrada se negó a ver al enfermo como un mero campo de batalla y actúo en consecuencia, siguiendo a su corazón por encima de convencionalismos y protocolos que distancian al enfermo del médico. Su mensaje y ejemplo llegó a Hollywood y su vida y obra fueron, por la magia del séptimo arte, conocidas en todo el mundo y su nombre pronunciado por miles de estudiantes de medicina: Patch Adams
            Todo empezó cuando de joven en plena crisis existencial, motivada por un mundo que él sentía como cruel e injusto, intentó suicidarse varias veces. Finalmente fue internado en un psiquiátrico, fue allí donde descubrió su don como sanador y cuidador de las personas enfermas. Sumergido en ese ambiente se dio cuenta de que su suicidio no ayudaría a cambiar el mundo que le dolía y que, sin embargo, él tenía en sus manos  empezar una pequeña revolución, la del poder del amor, con una herramienta muy poderosa: el humor. Él mismo cuenta con una maravillosa metáfora como armoniza ambos: es como usar una cuña, su parte delgada es el humor, luego, poco a poco, se va ensanchando y entra la parte importante: el amor. Los pacientes del psiquiátrico se convirtieron en sus maestros, gracias a que supo desplegar la sabiduría del aprendiz en un lugar donde el personal médico encarnaba la prepotencia del docto. De un “loco” aprendió a mirar fuera de lo establecido, te invito a vivirlo en una escena maravillosa de la película, haz clic en lo siguiente: 

"Si te centras en el problema no verás la solución ..."
            Saber mirar fuera de la “caja” que ha delimitado nuestra educación, sin perder nuestro centro, es una habilidad que Patch irá desarrollando a lo largo de su vida. El éxito de lograrlo estaba asegurado, pues comprendió sin ninguna duda qué es lo que debía colocar en ese centro: su corazón. Las ideas preconcebidas de su entorno, las creencias limitantes tanto fuera como dentro de él, la falta de medios, los protocolos sin humanidad, sus profesores en la facultad… nada podía frenar el ímpetu de lo que sentía, y que resumió en una frase ante un tribunal universitario que le juzgaba por sus “artes” médicas inusuales y por “ejercer”, según ellos, antes de obtener el título: “Si un médico trata la enfermedad puede ganar o perder, si trata a la persona gana siempre” . Pero es mejor que puedas sentir toda la escena tú mismo, vamos de nuevo a la película:

"Ustedes tienen autoridad para impedir que me gradúe ...
pero no pueden controlar mi espíritu ..." 
            Pero Patch va mucho más allá de su personaje de médico sanador, es un amante de la vida, tanto que consigue ocultar tras su sonrisa el pesimismo que le ayudó a iniciar su pequeña revolución, un sentir suyo lo deja bien claro: “La vida es una celebración del pensar y del actuar”. Se sorprendió al darse cuenta de que la mayoría de los médicos y de sus pacientes no sabían nada del amor a la vida, el campo para enseñarlo se le mostró inmenso…
            En una ocasión unos padres desconsolados, ante la muerte de su hijo en el hospital, eran dejados a su suerte por el sistema, ya que a ningún médico se le había enseñado sobre la muerte, tan sólo habían aprendido a combatirla. Patch se enteró de que eran cristianos y les sugirió rezar juntos una oración, a pesar de que él no se consideraba cristiano. El efecto fue fantástico, los padres se sintieron reconocidos en su dolor. A partir de entonces nuestro amante de la vida se dijo: “Con el paciente budista seré un sincero budista, con el cristiano seré cristiano, con el ateo seré ateo…” ¡Qué gran ejemplo de amor trascendiendo a las mismas creencias! Tan sólo es posible de lograr poniendo el corazón por delante, un ejemplo vivo para dar de beber a la sed de humanidad que nos embarga.
            El gran corazón de Patch aprendió a hacerse pequeño para pasar por la puerta de las creencias de quienes sufren, al hacerlo, lejos de perder su esencia, la concentró. Pero lo mejor es que tú mismo puedas oler este perfume escuchando y viendo no al Robin Williams, el magistral actor, sino al verdadero Patch Adams. Ponte cómodo para  los próximos 55 minutos y prepárate a disfrutar de la entrevista  que le hicieron en el mítico programa chileno “La belleza de pensar”. En la entrevista dejará entrever durante unos breves momentos su pesimismo, fruto tal vez de unas creencias limitantes sobre los potenciales de las personas- el paradigma científico imperante-, pero en la visión global de la misma, lejos de estorbar, lo convierten en un personaje más humano, más cercano y más entrañable, si cabe. ¡Qué disfrutes de este sincero encuentro!

PATCH ADAMS, CELEBRADOR DE LA VIDA from arcoirisdan on Vimeo.

“LA SANGRE DE LA SOCIEDAD ES EL DINERO Y LOS BANCOS DEBERÍAN HACER DE CORAZÓN”

La economía desde el corazón no sólo es
posible, sino que ya vive en muchas personas

Estas palabras de Joan Melé no son en absoluto utópicas, su propia vida demuestran su validez. Dejó, a punto de jubilarse con una espléndida pensión, su puesto como director de una sucursal en una entidad bancaria muy importante para seguir lo que sentía en su corazón. Hoy es subdirector en España de una banca ética: “TriodosBank”. Joan es un ejemplo vivo de que nunca es tarde para ser fiel a uno mismo, treinta años en la banca tradicional no sólo no le frenaron,  sino que le han servido como experiencia para convertirse en un excelente puente para pasar de un mundo basado en la competitividad, en desmembrar a la sociedad, a otro que siente a la humanidad como un solo organismo en el que la salud de un órgano es la salud de todos.
            En el dinero hemos proyectado nuestras limitaciones en vez de nuestra creatividad. Nos hemos comportado con él como con el agua en el que echamos nuestros desperdicios, sabiendo que tarde o temprano necesitaremos esa misma agua para beber; por eso, nos hemos intoxicado con él. La solución no está en no emplearlo, sino en tratarlo con respeto, con amor… poniendo en él lo mejor de nosotros; reconociéndole como un maravilloso intercambiador de nuestras creaciones.
El dinero nos da el perfume que plantemos en él
¿Qué nos impide poner nuestras mejores esencias...?
             Podemos empezar con pequeños gestos como pagar poniendo conciencia en las monedas y billetes, dándolos con una sonrisa, sabiendo que entregamos un enorme potencial… quizás con ese billete se compre un maravilloso regalo que llevará la ilusión a un niño, o unas flores que serán mensajeras de una grata noticia, o alimento a personas necesitadas… todo un mundo de posibilidades. Sintámonos importantes cuando paguemos, porque estamos haciendo circular la sangre de la economía, de una economía que es creación de todos.
            Pero no olvidemos los otros pagos, los que hacemos a través de nuestras cuentas bancarias, en ellos también podemos poner conciencia. No hace falta que nos enfrentemos a los dirigentes de los grandes bancos, basta con que elijamos con quien trabajar, sobre eso sabe mucho la banca ética y Joan Melé, os dejo con la entrevista que Víctor Amela le hizo en “La Contra” de “La Vanguardia” el 27 -12-2011:


"¿Dejas que tu dinero financie armas y contaminación?"

Joan Antoni Melé, banquero ético
 Tengo 60 años. Nací y vivo en Barcelona. Soy subdirector general de Triodos Bank en España. Estoy casado. Tengo tres hijos, de 27 a 38 años, y una nieta de 4 años.¿Política? No me gusta este sistema. Busco la espiritualidad universal. La especulación es nuestro cáncer.




Qué hace mi banco con mi dinero?
Invierte en industria armamentística. Es una industria muy española, por otra parte.

Tenemos fábricas, ¿no?
De minas antipersona, luego de bombas de racimo... Pregunté a un banquero por qué invertíamos en armas, y me dijo: "Es que si no lo hacemos nosotros, lo harán otros". ¿Qué argumento es ese?

Califíquelo.
Supone anteponer la codicia a cualquier otro principio. Contraviene mi conciencia: por eso dimití del banco en el que trabajaba.

¿Qué banco era?
Da igual, he sido bancario durante 30 años, y todos hacen lo mismo: compiten por maximizar sus beneficios y hacen barbaridades.

¿Qué barbaridades?
Ingeniería financiera, especulación, economía de casino, fondos estructurados en los que ya no sabe en qué se invierte el dinero.

Todo legal, sin embargo.
Sí, y eres corresponsable si sólo buscas que tu banco te ofrezca unos euros más de rentabilidad... sin preguntarte cómo lo consigue.

Explíquemelo usted.
Acabas financiando explotación infantil, industrias contaminantes... Un amigo ecologista se manifestaba contra una industria contaminante. "¡Si estás financiándola con tu dinero, tu banco invierte ahí!", le dije.

¿Mi banco también?
Eso le dije a los del 15-M: "Cuando parecíamos prósperos, ¿dónde estabais? ¿Por qué no ocupabais las plazas por los pobres del mundo?". Nos quejamos sólo cuando nos toca a nosotros. ¡Lo primero es cambiar uno!

¿Algún otro ejemplo?
Si vas a una manifestación por la paz, ¿por qué dejas tu dinero en una caja o banco que acaba financiando armas o contaminación?

¿Me guardo el dinero en un calcetín?
No, porque el dinero es la sangre del organismo social: muévelo para que alimente proyectos útiles a la sociedad.

¿Usted lo hace?
Ahora trabajo en un banco que mete su dinero en escuelas e instituciones culturales, en empresas de energías renovables, en agricultura biodinámica, bioconstrucción, en proyectos de interés social. Ya no me traiciono.

¿Banca ética?
Banca con principios. Los directivos cobramos un sueldo y punto. Los beneficios son para invertirlos, no para repartírnoslos nosotros. Nada de incentivos por resultados.

Pero los incentivos estimulan, ¡no?
Acaban estimulando a esos directivos a inventarse trucos para conseguir beneficios a toda costa, ¡y de ahí las barbaridades!

Algunos banqueros han arruinado a sus bancos y se han retirado forrados.
Acabemos ya con esa impunidad y exijámosles responsabilidades.

¿Damos dinero público a los bancos?
Sólo si el Estado fiscaliza la gestión de ese dinero. O todo seguirá igual: ¡los bancos han seguido especulando con ese dinero de todos! Opino que dejar caer algún banco hubiese servido de escarmiento al resto.

¿Cuántos clientes tiene su banco?
Ahora unos 60.000: se han duplicado en un año y se duplicarán el año que viene.
Una banca transparente es un ingrediente
fundamental para una auténtica democracia.

¿Cómo sé que su banco no especula?
Cada céntimo se audita, cada inversión se pública en la web, nos obligamos a una transparencia radical. Analizamos al dedillo cada inversión, y las condicionamos.

¿A qué condiciones se refiere?
Prestamos dinero a unas escuelas, pero exigimos que los menús del comedor de los niños fueran de alimentos ecológicos.

Pero ustedes quieren ganar dinero.
Hemos rechazado depósitos importantes porque dudábamos de su procedencia. Queremos tener la conciencia tranquila, beneficiar a la sociedad, y no ganar por ganar.

¿Es su banco tan solvente como otro?
Nuestro "rating de solvencia" es de 14, superior al de los bancos grandes, que es de 8.

¿Y cómo lo consiguen?
Es que no apostamos, no jugamos a la ruleta rusa: sólo invertimos en economía real y nada en economía especulativa. Eso hace mucho más segura cada inversión, y además las seguimos muy de cerca. Por todo esto nuestro índice de morosidad es muy bajo.

¿Qué pasaría si su banco fuera grande?
Que nuestra sociedad cambiaría.

¿A partir de qué tamaño sucedería?
Con dos millones de impositores, la sociedad sería otra: las personas estarían por delante de los números. La especulación es el cáncer de nuestro tiempo.

¿Cómo extirparlo?
Crecer por crecer es destructivo. Es hora de cambiar la globalización de la economía por la globalización de la conciencia.

¿Y cómo se hace eso?
Enseña a tus hijos que no se trata de ganar dinero, sino de ganar la vida. Sustituyamos consumo material por consumo espiritual.

¿Espiritual?
Sí, llenemos la vida de amigos, conversaciones, libros... Prioricemos la cultura, el respeto al medio ambiente. ¡Demos sentido a todo lo que hagamos! Admiremos a los buenos por encima de los listos.

No es fácil.
Ya, pero que no nos pase que por pensar que podemos hacer poco, acabemos por no hacer nada.

¿Su prédica hará cambiar de prácticas a los demás bancos?
No lo creo: que hagan lo que quieran, ¡pero será sin mi dinero!

Dinero y conciencia

Al filo de la edad de jubilación, dejó su trabajo. Su conciencia no le dejó seguir ni un día más para cobrarla: se despidió del banco en que trabajaba y se fue a casa. Su esposa le respaldó, pese a la renuncia económica. Pero ganó paz interior. Decidió que sería banquero sin traicionar sus principios, y se implicó en la llamada banca ética: hoy es alto cargo de Triodos Bank (www.triodos.es), que sólo invierte en empresas que ayuden a mejorar la vida de las personas. Renuncia al beneficio rampante, evita los riesgos de la especulación y se va a la cama sabiendo que su dinero es útil a la sociedad. Lo explica en el libro Dinero y conciencia (Plataforma), subtitulado ¿A quién sirve mi dinero?


            Joan es una persona apasionada, que habita las palabras que pronuncia y las da vida. Es un gran comunicador que sabe conmover por dentro a la vez que expresa un gran conocimiento de los temas tratados. Te invito, ahora, a ponerte cómodo, a sacar un billete de tu cartera, dejándolo bien a la vista, y a sentir de viva voz a Joan Melé en una charla. Cuando termine mira el billete y pregúntate cómo quieres que sea a partir de ese momento tu relación con el dinero. ¿Te gusta la propuesta…? Te dejo con este amante de la humanidad, que se niega a ensuciar una de sus más bellas creaciones: el dinero.

             




Podemos conseguir que el dinero
se encuentre con su propia inocencia
    Todo lo que se ama se retorna a la inocencia, y el dinero no es una excepción. Si te queda alguna duda de que podemos hacer del dinero algo maravilloso, como el agua pura y cristalina que brota de un manantial, te invito a visitar la siguiente entrada en la que encontrarás un regalo: una charla de Joan Melé con el sugerente título de “Espíritu y dinero: la Comunión del Ser Humano y la Tierra”. La economía desde el corazón no sólo es posible, sino que ya ha comenzado, compruébalo tú mismo, ¡qué lo disfrutes!:

“PERDER EL MIEDO ES SANAR LA VIDA”

       Son palabras de Frank J. Kinslow, que se dedica a enseñar a tomar posesión de nuestra conciencia, base de la existencia y de nuestro poder como seres creadores de nuestra propia vida. Una crisis a los 61  le hizo descubrir lo que muchos años de meditación no habían logrado: tan solo hay que parar nuestros pensamientos y sentir la esencia que les da vida. Algo tan sencillo había sido escondido bajo edificios de creencias construidos durante siglos de culturas, que hemos habitado viviendo dramas y experimentando realidades dentro de la dualidad.
     Observarnos más allá de las creencias en las que desarrollamos nuestros pensamientos es algo fundamental para atrapar al “ratón” de la conciencia. Una vez en nuestras manos, tenemos acceso a esa parte de nosotros que está más allá del autoengaño. Desde este territorio la vida se torna fácil, fluida: hemos sabido salir del laberinto de la mente. En palabras de Frank Kinslow: “la conciencia disuelve los problemas”
       La mente programa desconfía ante la sencillez, al fin de cuentas su seguridad la ha encontrado en la mirada compleja, que inevitablemente la lleva a pensarse víctima de las circunstancias. Esta mirada ha creado la especialización, haciendo de la medicina algo cada vez más complicado y caro. Ante esto Kinslow nos propone una salud sencilla y barata, a la que sin duda se van a oponer las mentes más avanzadas en el mundo laberíntico. ¿Te apetece conocer sus experiencias al respecto…? Te invito a leer la siguiente entrevista que le realizó el periodista Víctor M. Amela para la sección de “La Contra” de “La Vanguardia”. Feliz salida del laberinto.


   "No hay nada de malo en relajarse y no hacer nada"
       -Frank J. Kinslow, que predica la curación cuántica-


 Tengo 65 años. Nací en Pensilvania y vivo en Florida. Soy médico quiropráctico. Me he casado dos veces y tengo tres hijos y tres nietos. ¿Política? Nada.¿Creencias? La convicción de que despertar la conciencia es sanador.Deja de esforzarte en hacer: obsérvate, sé consciente.

Ahora todo es cuántico, ¿eh?
Sí, lo sé, es moda. Yo hoy no bautizaría mi método como Quantum Entrainment...
 ¿De qué va su método?
De tomar consciencia de un problema. La conciencia lo disuelve.
 Anda ya.
Ya verás: ponte en pie.
 En pie, ya está.
Ahora piensa en algo que te preocupe.
 ¿Qué tipo de preocupación?
Un dolor, un patología, un conflicto...
 Pensado, va.
Del 0 al 10, ¿hasta qué punto te preocupa?
 Un... seis.
Relájate.
 La palma de su mano roza mi espalda.
No hago nada. No hagas nada. No hacer.
 Ajá.
Así, bien.
 ¿Pinza mi nuca con pulgar e índice?
Tu cuerpo oscila. Es normal, no pasa nada.
 ...
Así. Muy bien. Calma. Un par de minutos...
 ...
Ya está. ¿Qué tal?
 Bien. Relajado.
¿Cuánto te pesa ahora ese problema en que has pensado? Del 0 al 10.
 Tres...
¡Bien! Lo has relativizado a la mitad que hace un rato. No tienes que hacer nada más.
 ¿Ya está?
Durante un par de días, la sanación continuará. El problema irá disolviéndose.
 ¿Por qué debería? Difícil creerle...
Has tomado conciencia, y ahora ella se ocupa. Así funciona. Esforzarte en hacer no funciona. Se trata de no hacer: eso descubrí.
 ¿Cómo lo descubrió?
A los 61 años perdí el trabajo, perdí la casa, me divorcié, tuve que trasladar mi consulta, me comían las deudas... Y comencé a angustiarme muchísimo.
 Hombre, es normal.
No, porque yo venía practicando meditación trascendental ¡dos horas y media cada día durante los últimos 35 años!
 ¿Ah, sí?
Vivía en Japón, y a los diez años me iniciaron grandes maestros japoneses. Así entrenado, se suponía que gozaba de una mente calma y desapegada de lo material... ¡y me descubrí aterrorizado por la falta de dinero! ¡Tenía mucho miedo! Así que algo fallaba.
 ¿Y qué hizo?
Dejar de esforzarme en buscar soluciones: me limité a observarme, a observar mis sentimientos, mi miedo...
 ¿Y qué pasó?
¡Que mi miedo se disipó! Y una gran paz lo reemplazó.
 ¿Conclusión?
Silencio. Conciencia. Inactividad. ¡No hay nada de malo en relajarse y no hacer nada! Así, con la mera conciencia, se sanan conflictos emocionales. Y, de paso, fisiológicos.
 Mi conciencia no es tan poderosa.
Sí lo es. ¡La paz está ahí! La tienes en ti, pero lo has olvidado. ¡Deja de hacer, deja de esforzarte, y permite que aflore esa paz! Brillará como una joya luminosa.
 Muy bien, que aflore. Y luego, ¿qué?
Te sanarás desde lo más profundo, disolverás dolencias psíquicas y físicas. Tu conciencia solventará esos males en poco tiempo.
 ¿Qué entiende usted por conciencia?
Si la mente fuese una bombilla, la conciencia sería la electricidad que la ilumina. Sin conciencia, no existe nada. La luz es la paz.
 ¿Dónde está la conciencia?
La conciencia pura es informe e ilimitada. Es fuente de toda la energía y la materia.
 ¿Sí?
Orden y forma generan las ondas ("cuerdas"), que al cruzarse generan partículas subatómicas, que al combinarse forman átomos, que al unirse crean moléculas, que a su vez componen sustancias, objetos...
 ¿Puedo acceder a esa conciencia pura?
Siéntate cómodo. Cierra los ojos. Sigue el fluir de tus pensamientos. Tras unos segundos, pregúntate: "¿Por dónde llegará mi próximo pensamiento?".
 ¿Y?
Vuelve a hacerlo y observa: ¿detectas una pequeña pausa entre tu pregunta y el pensamiento siguiente? ¿Y entre un pensamiento y otro? Está atento y descubrirás ese intervalo: ¡ese intervalo es... conciencia pura!
 Ya.
Si repites este ejercicio unos minutos –puedes preguntarte: "¿A qué olerá mi próximo pensamiento?", "¿a qué se parecerá mi próximo pensamiento?"–, advertirás que tus pensamientos se sosiegan, que tu cuerpo va relajándose... Y surgen eumociones.
 ¿Qué son las eumociones?
Paz, alegría, gozo, ¡lo propio de la conciencia pura!
 ¿Cada cuánto aconseja este ejercicio?
Puedes hacerlo durante un minuto en diversos momentos del día. Es vivir la experiencia de la no experiencia. Y si observas con regularidad ese intervalo, ¡notarás más energía, te sentirás mejor!
 ¿Algo tan sencillo resulta tan sanador?
He visto a personas que en su lecho de muerte me han dicho: "¡Gracias por salvar mi vida!". Perder el miedo es sanar la vida.
 Este método suyo se parece a venta de humo, a un crecepelo de la nada.
La técnica no es nada: importa la conciencia. Córtate las uñas sin conciencia... y harás un destrozo. Sé consciente de la conciencia pura: irás más allá del cuerpo y la mente... y todo lo que sucederá será para bien.

Conciencia pura
"Si puedes pensar en algo..., ¡es que puedes arreglarlo!", me resume Kinslow. Lo arreglará la "conciencia pura" –eso que queda tras eludir pensamientos y emociones–, guiada por la intención: según este principio, puedes visualizar tu tobillo lesionado como ya curado... y tenderá a sanar, afirma Kinslow. El entrelazamiento cuántico –un principio confirmado por la física de partículas subatómicas– sería el referente científico bajo el que presenta este método (Quantum Entrainment) el doctor Kinslow. Lo explica con tanta simplicidad que casi da risa: "No te pido que cambies tus creencias, sólo que pruebes", y me invita a leerLa curación cuántica y El secreto de la vida cuántica(Sirio).

VÍDEO:
Si quiere ver a Frank en acción, mostrándonos cómo con un  sencillo ejercicio podemos lograr ir más allá de nuestros problemas, mira el siguiente vídeo






AUDIO:
     Puedes oírle más a fondo en la entrevista que Alex García le hizo en su programa radiofónico "Boira" haciendo clic sobre el siguiente link
http://www.ivoox.com/frank-kinslow-y-la-curacion-cuantica-con-el-audios-mp3_rf_837240_1.html